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La elección de tu nueva casa
Elegir tu nuevo hogar es una tarea difícil.
Los metros, la luz y la comodidad. A continuación
encontrarás algunas claves para elegir con
prudencia y mucha cabeza.
La compra de un apartamento es una decisión
difícil de tomar ya que reprensenta el lugar
donde vas a pasar la mayoría del tiempo año
tras año. Así que tómate tu tiempo,
y abusa de los planos y el centímetro.
Aunque parezca lo contrario, los espacios
vacíos parecen más chicos que los amueblados.
Si te parece que la refrigeradora no entra y la mesa
es demasiado grande para tu comedor; agarra lápiz,
papel y un metro. Consigue un plano de la casa y empieza
a dibujar. Vas a ver que el espacio te rinde más
de lo que pensabas y cada cosa encuentra su lugar.
No es cosa de encapricharse y terminar gastando fortunas
en muebles nuevos y arreglos.
Por otro lado, con algunos retoques de
albañilería y buena imaginación
siempre se le encuentra la vuelta al problema que
te traba la decisión. Tira alguna pared abajo,
inventa una ventana o avanza sobre un balcón.
Algunas cosas para mirar:
* La luz: A todos nos gustan los ambientes
bien luminosos, así que fíjate si la
ventana da al norte, sur, este u oeste. Según
la orientación tendrás sol de mañana
o tarde. Agregar ventanas, o agrandarlas no es demasiado
complicado. Por ejemplo, un baño con luz natural
se consigue con vidrios esmerilados que te dan privacidad.
* Gastos ocultos: La alfombra puede ser
un engaño, fíjate qué hay debajo.
Las conexiones, el teléfono, la luz, el cable
y la cañería son cosas que implican
romper paredes y más plata a tu presupuesto,
fíjate en ello.
* Nuevos ambientes: Inventa nuevos lugares.
Un pasillo es buen lugar para tu biblioteca y un balcón
oscuro un buen jardín de invierno. No cierres
tu mente a lo obvio.
* La vida diaria: Por más que
ésta parezca ser la casa de tus sueños,
no te olvides que vas a vivir en ella . ¿Hay
un buen lugar de estar?
Ya lo pensaste bien, te cierran todos
los números, cada cosa encuentra su lugar.
No lo pienses más, y ¡múdate!
No olvides que la casa perfecta no existe, siempre
hay que reasignar algo. Quizás de tanto consultarlo
con la almohada alguien te puede robar el sueño...
Fuente: http://www.mujerbonita.com
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