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De segunda mano
Comprar
una casa que ha sido habitada por otras personas,
puede resultar más económico, o quizá
todo lo contrario dependiendo del lugar de ubicación
y del tipo de construcción. No obstante, es
necesario verificar algunos detalles para evitar que
posterior a la compra surjan problemas con el antiguo
propietario o bien incurrir en más gastos.
En una vivienda de segunda mano, es aconsejable
comprobar la antigüedad del edificio y su
estado de conservación, si la estructura
está reforzada, rehabilitada o simplemente
necesita inspecciones periódicas de mantenimiento.
Las viviendas de los barrios antiguos pueden presentar
problemas si no están rehabilitadas.
- Valorar los detalles más visibles. Es conveniente
observar el estado de las puertas, ventanas, instalación
eléctrica y tuberías. Si es necesario
realizar alguna reparación con coste importante,
interesa ponerlo en conocimiento del vendedor
antes de negociar el precio de la compra.
- Es conveniente saber si la comunidad tiene prevista
la realización de obras de mejora o alguna
reparación importante. Los nuevos propietarios
deberán hacer frente a este gasto, con
lo que se incrementa el precio final del piso.
El entorno
Aunque el comprador esté convencido
de que le gusta la zona en la que va a vivir, se deben
tener en cuenta una serie de cuestiones para no arrepentirse
en el futuro. Hay que informarse sobre las posibles
obras de mejora urbanísticas y sus perspectivas
de crecimiento. Todos estos indicadores constituyen
incentivos para la compra.
Además, debe considerarse la proximidad
a los transportes públicos o centros comerciales,
la existencia de espacios verdes, centros deportivos,
escolares.
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