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Comunicación frente a frente
Cuando escuchamos la expresión
"hablar directamente" seguro que viene a
nuestra mente la idea o la imagen de cuando estamos
cara a cara con nuestro interlocutor.
Es imposible que exista una comunicación
abierta en cualquier tipo de relación interpersonal,
si no se establece previamente el compromiso por ambas
partes de comunicarse directamente la una con la otra.
No se puede desarrollar y mantener un clima de confianza
en una empresa donde se permiten las murmuraciones,
las habladurías, las amenazas, las intimidaciones
y otras formas de manipulación y de intervenciones
a nuestras espaldas.
El problema parece radicar en que muchas
personas no saben cómo comunicar con efectividad
sus preocupaciones, ideas y sentimientos frente a
frente, de una forma que satisfaga sus propias necesidades
al mismo tiempo que se procure mantener la relación
fuerte y saludable.
Estilos de comunicación directa
Existen cuatro estilos de comunicación
cara a cara: afirmativo, pasivo, agresivo y pasivo-agresivo.
Los cuatro, cada uno a su modo, afectan la capacidad
de comunicarnos abiertamente con los demás.
Pero la comunicación afirmativa es la única
que nos permite experimentar lo que suele llamarse
comunicación abierta y confiada. Las otras
tres suponen algún grado de manipulación,
evitación o forma de juego oscuro que dificulta
que una relación se base en la confianza.
Cada vez que nos comunicamos con otra
persona, podemos elegir uno de estos cuatro estilos
para estructurar nuestros pensamientos. La comunicación
abierta sólo puede tener lugar entre personas
que reconocen que son responsables de su forma de
comunicarse. Aunque nos hemos acostumbrado a utilizar
uno de estilos con mayor frecuencia que los otros,
en uno u otro momento de nuestra vida los habremos
utilizado todos.
El estilo afirmativo es el medio de comunicación
más efectivo y muchas empresas visionarias
ofrecen cursos y talleres diseñados para ayudar
a sus empleados a comunicarse de manera más
afirmativa. Aunque la comunicación afirmativa
se confunde a menudo con el estilo de comunicación
agresivo, en realidad son opuestos. La afirmación
se basa en la honestidad, la apertura, la franqueza
y el compromiso a no ser víctima o a participar
en el juego de la culpa. Cuando uno se comunica con
una persona que utiliza el estilo afirmativo, la sensación
que se transmite es la de estar diciendo la verdad
de una forma justa y con tacto.
Estilo agresivo
¿Por qué algunas
personas utilizan el estilo agresivo? La respuesta:
porque tiene éxito. Cuando se enfrentan a un
comunicador agresivo, la mayoría de las personas
consienten, abandonan o ceden. Los comunicadores agresivos
normalmente se ven recompensados por su comportamiento
controlador: se les otorga mejores horarios, se les
asignan menos proyectos y se les concede más
tiempo libre en las pausas y almuerzos. Lo que esas
personas no acaban de comprender es que una relación
basada en la culpabilidad, el temor y el control nunca
puede tener éxito o ser saludable a largo plazo.
Los comunicadores agresivos quizá satisfagan
sus necesidades y objetivos a corto plazo, pero no
crearán o fortalecerán la clase de relaciones
en las que puede producirse una comunicación
abierta. Aunque muchos de nosotros hayamos utilizado
el estilo de comunicación agresivo en diversos
momentos de nuestra vida para satisfacer nuestras
necesidades, darnos cuenta de que tenemos esa tendencia
y sustituirla por la técnica afirmativa es
el secreto para ser un mejor comunicador.
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