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Asegurar la inversión de tiempo Por Karla Rímola Molina.
Contar con buena disposición para
participar, es una forma concreta y positiva de asegurar
la inversión de tiempo en alcanzar nuevos objetivos,
métodos y propósitos en la vida profesional.
El valor de las cosas se mide por la cantidad de vida
que se les dedica. Se estima el mueble antiguo por
los sacrificios hechos para comprarlo en los primeros
tiempos del matrimonio. Sin embargo, los hijos no
vacilan en subir los pies en él.
Elemento olvidado: la comunicación
La compañía Hamilton fabricaba
piezas pequeñas para aviones. Antes de la Segunda
Guerra Mundial, producían diversos artículos
de metal, troquelados, pero cambiaron pronto a piezas
de aviones, a raíz del acontecimiento de Pearl
Harbor.A pesar de los grandes problemas que surgieron
debido a una mano de obra no preparada y a una supervisión
inadecuada, el negocio prosperó con rapidez.
Los
costos eran altos, pero la atención principal
estaba enfocada a la producción. Cuando la
guerra terminó, la empresa se encontró
ante la situación de que era preciso bajar
los costos de una manera drástica, a efecto
de poder competir. Entonces contrató una firma
de asesores en administración para que le ayudaran.
Cuatro expertos estudiaron todos y cada uno de los
aspectos de la empresa durante tres meses.
En este tiempo elaboraron un nuevo procedimiento
para el trámite y facturación de los
pedidos un sistema para el control de la producción,
un método de control de inventarios y un programa
de simplificación del trabajo. Trataron de
hacer las cosas por sí mismos, hasta donde
les fue posible y sólo recurrieron a los gerentes
y empleados en busca de información, en casos
estrictamente necesarios.
Al final de su estudio, prepararon un
amplio informe y lo presentaron a la comisión
ejecutiva de la compañía, en una sesión
que duró todo un día.
Dicha presentación fue hecha con
maestría y la comisión aprobó,
en forma unánime, que los expertos pusieran
en obra, de inmediato, sus proposiciones. El sistema
dio buen resultado; pero tan pronto como se fueron
los asesores, las cosas empezaron a marchar mal. Y
esto no era porque alguien quisiera sabotear intencionalmente
el sistema, sino porque muchos individuos no tenían
el menor interés en el mismo. No se les había
dado la oportunidad de participar en su elaboración,
lo cual habría hecho que lo estimaran. Desde
luego, el sistema estaba bien elaborado y su presentación
había sido correcta; pero había faltado
un elemento esencial llamado valor. No se le comunicó
ningún valor a la gente que lo iba a emplear
y supervisar. Esto dio por resultado que los descuidaran,
lo enmendaran con cambios decididos precipitadamente
y al final lo abandonaron. Miles de horas, recurso
humano, administradores y empleados, fueron desperdiciados
innecesariamente, y el programa de innovaciones de
la empresa se retrasó años enteros.
Aprovechar el tiempo
Si alguna empresa quiere que su personal
llegue a valorar una idea nueva, es necesario hacer
que participe a lo largo de todo el proceso creativo,
o por lo menos que le dedique tiempo y trabajo al
proyecto. Participar es más que una moda en
la administración, es el único método
mediante el cual se puede estar seguro de que los
trabajadores pondrán empeño en cuidar
y perfeccionar una red creciente de sistemas y equipo
complicados; es además la única forma
en que se puede asegurar la inversión de tiempo
en nuevos productos, métodos e instalaciones.
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