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Respetar la zona personal
Por Karla Rímola Molina.
Para que el acercamiento físico
no se interprete como una invasión territorial,
se debe considerar el área que cada persona
establece. Existen ocasiones en que las personas sin
darse cuenta cometen un grave error: invaden la zona
personal de los demás. Éste es uno de
los errores en el que se incurre frecuentemente y
trunca el inicio de una interacción satisfactoria
entre dos individuos.
Existen importantes diferencias de interpretación
según el sexo. Algunos investigadores aseguran
que las mujeres pueden invadir con mayor impunidad
el territorio del hombre, pero no a la inversa. Una
mujer que toma la iniciativa puede acercarse más
a un hombre, pero él no puede sobrepasar el
límite imaginario que establece una mujer a
menos que ella se encargue de enviar una señal
que indique que está dispuesta a conocerle.
La autorización en la invasión
del territorio personal de la otra persona dependerá
de múltiples factores. Por ejemplo, en lugares
de gran hacinamiento como autobuses, la zona personal
se reduce al mínimo, pero existe. De la misma
manera en un elevador nos vemos obligados a estar
físicamente bastante próximos a las
otras personas, aún así no toleramos
que se acerquen hasta rozarnos, pues no se pueden
sobrepasar ciertos límites.
Inviolabilidad del territorio
La familiaridad con la otra persona es
un dato importante. A mayor intimidad, mayor será
la proximidad física que mantendremos con ella.
Con nuestra pareja podemos entrar en su zona personal
sin que ello signifique que estamos invadiendo su
territorio, pero si hacemos lo mismo con una persona
que acabamos de conocer surgirá el rechazo.
El doctor Edward T. Hall señaló que
el uso que hacemos del espacio indica nuestra propia
capacidad para relacionarnos con la gente. Emitimos
un mensaje de proximidad o de alejamiento según
las distancias que adoptemos y según nuestra
manera de reaccionar ante los demás cuando
se introducen en nuestro territorio personal.
La necesidad de mantener un territorio
como propio tiene que ver con el carácter de
las personas. Los individuos tímidos e introvertidos
necesitan un espacio amplio a su alrededor para sentirse
más cómodos que las personas extrovertidas,
las cuales tienden a acercarse más mientras
hablan.
Perímetro personal
Todos tenemos la necesidad de mantener
una zona o espacio a nuestro alrededor, por eso debemos
aprender a respetar el territorio personal de las
demás personas.
- Si deseamos que la gente se sienta cómoda
en nuestra compañía es necesario
respetar el espacio. La proximidad física
hacia otra persona no será interpretada
como una invasión territorial si respetamos
su zona personal.
- En raras ocasiones las personas expresan con palabras
el rechazo que sienten cuando su espacio es invadido.
Por el contrario emplean mensajes corporales abundantes:
desde evitar entrar en contacto ocular con el
otro hasta levantarse e irse.
- Observar la forma en que cada uno utiliza el espacio
y se relaciona con él es un buen método
para comprender el rumbo que una relación
puede tomar.
- Es un movimiento inteligente hacerse ciertas preguntas
¿Cuál es el mensaje predominante
que envía cuando está con otras
personas? ¿Será de alejamiento o
de proximidad? Cuando es en caso contrario y es
usted quien entra en territorio de otra persona,
¿respeta las fases de acercamiento?, ¿tiene
en cuenta y adapta su acercamiento a los mensajes
que envía la otra persona?
- Es importante también que se pregunte sobre
su forma de reaccionar cuando alguien se entromete
en su espacio.
¿Qué mensajes envía?
¿Reacciona con brusquedad?
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