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Debate, clave para definir preferencias
San Luis, EE.UU. .- La expectación no puede ser mayor ante el segundo debate entre el presidente de EE.UU., George W. Bush, y su rival, John Kerry, que se llevará a cabo hoy en San Luis (Misuri) con los sondeos más igualados que nunca y los nuevos y polémicos datos sobre la política del Gobierno en Irak.
Los dos candidatos tienen ante sí un importante desafío: Bush, el de recuperar el terreno perdido tras el primer debate y explicar los informes que contradicen sus argumentos para invadir Irak, y Kerry, el de convencer que la guerra fue un error y aprovechar el impulso ganado.
Sentados frente a frente —con el periodista Charles Gibson, de la cadena de televisión ABC, como moderador—, los dos se someterán a una serie de preguntas de ciudadanos que todavía no han decidido el sentido de su voto y que fueron elegidos por la empresa Gallup.
Bush suele sentirse más cómodo y mucho más simpático con los ciudadanos y en las distancias cortas, algo que puede favorecerle frente a un Kerry definido por muchos como muy formal y serio.
Ayer, en la Casa Blanca, el presidente ensayó y preparó su actuación. Kerry por su lado se preparó para su segundo asalto con Bush en Englewood (Colorado), en la sala de un hotel acondicionada con cortinas, luces, escenario y señales que controlan el tiempo, como si fuera un estudio de televisión.
El debate no será el definitivo, ya que los dos aspirantes a la Casa Blanca volverán a verse las caras en un tercer y último debate, previsto para el próximo miércoles en Arizona.
Las empresas encargadas de elaborar sondeos afirman que se trata de una de las campañas más reñidas de las últimas décadas y que puede pasar de todo. -AP
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