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Clima de inseguridad preocupa a embajadores
Turistas son advertidos respecto de lugares poco seguros en Guatemala
Por:
Claudia Méndez Villaseñor
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| Alejandro Martínez, de 2 años, observa el lugar donde fue velado su primo Juan Chacoj, asesinado el miércoles. Foto Prensa Libre: Daniel Herrera. |
El cielo recibió al niño de las tortillas
El corto paso por la vida de Juan Chacoj Musus, de 12 años, dejó una huella imborrable en el espíritu de sus vecinos, quienes lo recuerdan como el niño de las tortillas, al que nunca le preguntaron por sus sueños.
Tímido, callado, obediente, servicial y trabajador, el pequeño Juan llegó a la humilde vivienda ubicada en la 24 calle 2-14 de la zona 1, un domingo del 2003.
La tristeza inundaba su rostro, y su espíritu se encontraba abatido por la reciente muerte de su madre, originaria de San Pedro Sacatepéquez.
“Cuando la mamá murió, para no dejarlo solo en San Pedro, doña Margarita (su tía) lo trajo a su casa”, recuerda Vilma de Barrientos, vecina de la familia.
Con él, la familia Ajchuap creció en número. Juan se convirtió en el noveno hijo, el “más pequeño y el más trabajador de todos”, relata Vilma.
Duras jornadas
La familia de Margarita Ajchuap sobrevive con la venta de tortillas. La llegada de Juan a la casa fue de gran alivio para ella. A las 5 horas lo despertaba, y juntos empezaban la faena de tortear.
Moler el maíz, cocer la masa y removerla eran algunas de las muchas tareas que el niño debía cumplir cada día.
“Nunca vi un niño tan trabajador y tan obediente. Era bien callado, y no se metía con nadie. Evitaba los problemas”, recuerdan quienes lo conocieron.
Al mediodía, cuando su tía Margarita terminaba de “tirar las tortillas” en el comal y las acomodaba en dos pequeños canastos, Juan salía del hogar y comenzaba a repartirlas.
Las estrechas calles aledañas a su casa, comercios de la avenida Bolívar, comedores de la 18 calle y maestros de su escuela, eran algunos de sus clientes habituales. “Regresaba corriendo, se cambiaba y se iba a estudiar”, relatan.
Cursaba el primer grado en la Escuela Nacional número 72 Guatemaltecos Somos, ubicada a pocas cuadras de su casa, y se esmeraba en hacer sus tareas, pues, según decía, le gustaba estudiar.
Para los primos, los sueños del pequeño no eran de su interés. “No sé, nunca hablábamos de lo que quería ser cuando fuera grande”, dice Byron, su primo mayor.
Los clientes y la escuela esperaron en vano ayer por Juan, ya que el miércoles murió cuando regresaba de vender tortillas, al ser utilizado como escudo humano por un pandillero que era atacado por otros mareros.
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Por Francisco González y Martín Rodríguez P.
La violencia que se vive en Guatemala acapara la atención de algunos embajadores de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos. Por ello informan a sus compatriotas que visitan el país respecto de la situación de inseguridad.
Bea Ten Tusscher, embajadora de Holanda, que tiene la presidencia temporal de los representantes de la UE, reconoció que no se ha reflejado un cambio profundo en la inseguridad, comparada con el año recién pasado.
“Para nuestros turistas, es difícil determinar si Guatemala es un país seguro para visitar”, comentó Tusscher.
Bruce Wharton, ministro consejero de la embajada de Estados Unidos, opinó que la violencia y el crimen organizado son problemas serios que se deben enfrentar.
“Todavía vienen muchos turistas norteamericanos cada año a Guatemala, pero tenemos que reconocer que las altas tasas de violencia no permiten mayor afluencia”, señaló.
El embajador noruego, Rolf Berg, dijo que la percepción de la violencia en el país tiene una proyección negativa ante quienes nos visitan de ese país.
“Debemos pensar en más recursos para seguridad, y medidas que reduzcan la visión de violencia que se tiene en el exterior sobre Guatemala”, dijo Berg.
En las páginas de la Internet de las sedes diplomáticas se informa sobre la situación y se aconseja a los turistas que tomen precauciones durante su estadía.
La misión canadiense, si bien no dice a sus conciudadanos que no vengan a Guatemala, “les informa sobre la inseguridad”, explicó James Lambert, embajador de ese país.
La de Holanda provee de “avisos prácticos” a los turistas, para determinar “los lugares más riesgosos”, dijo Tusscher.
“Compartimos la preocupación y el trabajo con Guatemala. Por eso apoyamos a la Fiscalía para investigar los sitios donde ocurren los crímenes”, explicó Lambert.
Crímenes
La ola de violencia dejó ayer otra lista de personas muertas.
Pasajero
Ayer, a las 13.30 horas, dieron muerte a Francisco Javier Alvarado Cuca, de 20 años, en un microbús que pasaba por el bulevar El Caminero, Carolingia, zona 6 de Mixco. La PNC encontró cascabillos de calibre 3.80 en el bus.
Joyero
MynorAdolfo Barrios, de 38 años, murió baleado ayer, a las 6.45 horas, en el interior de su auto, en la 10a. calle y 4a. avenida, Montserrat 2, Mixco. Sus familiares dijeron que era joyero; la Policía, que era sargento del Ejército y se había retirado en 1995.
Cadáver
Desde un vehículo en marcha, fue lanzado ayer, a las 15.50 horas, el cadáver de Abimael Palma Berganza, de 36 años, en la 9a. calle y 10a. avenida, zona 1.
Mujer
Corina Recinos de Alburez, de 21 años, murió ayer en el Hospital Roosevelt, y su esposo, Juan Carlos Aguilar Alburez, de 24, está grave, luego de que fueron baleados en su vivienda, el miércoles recién pasado, en la 10a. calle y 13 avenida, colonia Roosevelt, zona 11. Con ella, suman 397 las mujeres muertas este año.
Maestra
El cadáver de la profesora Vilma Liseth Navichoc de León, de 37 años, fue localizado, apuñalado y degollado, a inmediaciones de la finca La Providencia, kilómetro 158 de la ruta que comunica San Lucas Tolimán, Sololá, con Patulul, Suchitepéquez. Había desaparecido el martes recién pasado.
Baleado
Murci Francisco Barrera García, de 24 años, murió anoche de varios impactos de bala, en la 30 avenida “E”, sector 1, colonia Carolingia, zona 6, Mixco.
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