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Orden del Quetzal, a manos llenas
Personas ilustres y no tan ilustres han recibido condecoración
Por:
Gema Palencia
Personas ilustres y no tan ilustres han recibido la Orden del Quetzal, condecoración que, además de reconocer méritos, ahora se utiliza para agradar a empresarios.
Como símbolo de alto honor y reconocimiento, Jorge Ubico creó en 1936 la Orden del Quetzal, para que fuera entregada a ciudadanos “por eminentes servicios de orden internacional, virtudes cívicas acrisoladas o por notorios méritos de carácter científico, literario, artístico o humanitario”.
Pero algunos de los elegidos no tienen méritos. El caso más reciente fue el del empresario mexicano Jorge Slim. El sólo haber anunciado que invertiría en Guatemala fue suficiente para que el presidente Óscar Berger intentara concederle la Orden.
Aún así, no pudo llevarse prendida en la solapa la Gran Cruz, porque, para aceptarla, necesitaba autorización del Senado de México y ésta no se solicitó.
Sin criterio
“No ha habido un criterio definido para otorgarla, y ha quedado a discreción de cada presidente. A veces se entrega casi de oficio, y eso le ha restado relevancia, aunque es la máxima condecoración”, afirma el historiador Jorge Luján Muñoz.
El acompañante de Slim, el ex presidente español Felipe González, tuvo mejor suerte. Se marchó de su primera visita al país con la insignia del Gran Collar, honor reservado a jefes de Estado. Las relaciones de España con Guatemala durante su administración nunca fueron excelentes.
“Es una persona que contribuyó mucho a la pacificación de Centroamérica, no pongo en cuestión su reconocimiento”, afirmó el vicepresidente Eduardo Stein, quien, al referirse al caso de Jorge Slim, señaló: “El presidente sabrá por qué tomó la decisión”.
De acuerdo con Luján, el Estado puede conceder numerosos reconocimientos, y debería reservar la Orden del Quetzal para ocasiones relevantes.
Más que Portillo
En lo que va de año, el presidente Óscar Berger ha concedido 32 órdenes, casi el doble de las que entregó Alfonso Portillo en su primer año de Gobierno.
Con mayor o menor mérito, lo cierto es que todos los mandatarios que visitan el país son honrados por cortesía con este reconocimiento, y también los jefes de delegaciones diplomáticas que se retiran.
Aun así, algunas personalidades, como el embajador británico Richard Douglas, declinaron el honor que les concedió el presidente Portillo en enero de este año.
Antes de la retirada
Marcharse del Ejecutivo con la condecoración es el último sueño de algunos funcionarios. Así, el ex vicepresidente Francisco Reyes López la recibió cuatro días antes de abandonar el Gobierno.
No tuvieron igual suerte seis de los ex ministros y Julio Girón, quien fuera secretario privado del presidente, ya que, por alguna extraña razón, se anuló el acuerdo que les concedía la Gran Cruz.
En mayor o menor grado, desde estandartes a establecimientos educativos y organizaciones, sin olvidar a personajes ilustres, la Orden del Quetzal se ha expandido por todos los ámbitos del país, poniendo en duda su verdadero valor.
Curiosidades
La Orden se creó por decreto legislativo en 1936,como reconocimiento a personalidades, luego se modificó el reglamento, a principios de los 70, para que se concediera a banderas o instituciones. La Lotería Nacional de Guatemala, decenas de establecimientos educativos e insignias de organizaciones la poseen.
Cualquier persona puede solicitar ser reconocida con la orden por medio de la solicitud en la Cancillería.
Militares y dictadores han sido reconocidos con la Orden del Quetzal. El chileno Augusto Pinochet, el argentino Jorge Videla, Alfredo Stroessner, ex presidente de Paraguay; Hugo Banzer, ex mandatario boliviano, y Benito Mussolini, quienes encabezaron represivos golpes de Estado, son algunos.
Ex esposas de presidentes, como María Teresa Laparra de Ydígoras, o Helen Lossi de Laugerud, son portadoras de la Gran Cruz.
Los ex presidentes Jorge Ubico y Carlos Arana fueron más estrictos, mientras que Miguel Ydígoras Fuentes fue “manga ancha” a la hora de concederlas (570 aproximadamente), según el historiador Jorge Luján.
El diplomático Gert Rosenthal, el empresario Jorge Castañeda Cofiño, la Orden Franciscana y el Ballet Moderno y Folklórico de Guatemala serán los próximos en recibirla.
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