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Rodolfo Quezada ordena a Rodolfo Mendoza y Gonzalo De Villa
Por:
Gema Palencia
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| Gonzalo de Villa, (de rodillas) frente al cardenal Quezada, y Rodolfo Mendoza (atrás), durante la ceremonia. Foto Prensa Libre: Jorge Castillo. |
Rodolfo Mendoza y Gonzalo de Villa, desde ayer obispos de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala, se consagraron hasta la muerte al ministerio episcopal, reiteraron su fidelidad a la Iglesia, se comprometieron a anunciar el Evangelio y a ayudar a los pobres y necesitados.
El cardenal Rodolfo Quezada impuso sus manos sobre los ordenantes, como lo hizo el resto de los prelados asistentes. Con este rito, que significa la transmisión del Espíritu Santo, los dos sacerdotes se convirtieron en obispos.
La unción en la cabeza, la entrega del anillo episcopal, la mitra (tocado de dos frentes, que significa investidura) y el báculo (símbolo de la tarea de pastorear al rebaño), el rito de ordenación quedó concluido.
Quezada agradeció al Papa Juan Pablo II la designación de los dos prelados, a quienes dio la bienvenida a la Conferencia Episcopal y les pidió valentía para anunciar el Evangelio y estar al lado de los débiles, los marginados y los inmigrantes.
Los nuevos obispos, que fueron aclamados por el público en varias ocasiones, dieron gracias a Dios por sus nuevos puestos en la jerarquía de la Iglesia, y se comprometieron a cumplir su nueva misión evangelizadora.
--En la edición de ayer, se mencionó como obispo de Escuintla a monseñor Fernando Gamalero, quien ya falleció.
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