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Revelaciones: “El Debate Stoll-Menchú”
Por:
Margarita Carrera
F&G recién publica "Memoria, tiempo y sujeto" de Sergio Tischler Visquerra de la Universidad Autónoma de Puebla. Una nítida edición que recoge varios ensayos de este connotado sociólogo.
Entre ellos destaca uno sobre Rigoberta Menchú en donde analiza el "debate Stoll-Menchú" tomando como punto de partida "Me llamo Rigoberta Menchú, y así me nació la conciencia" (Burgos, 1998) y "Rigoberta Menchú and the Story of All Poor Guatemalans (Stoll, 1999).
Según Tischler, Stoll persigue ir tras las huellas de Rigoberta para desprestigiar su testimonio, el cual califica lleno de falsedades. Con ello, la memoria colectiva indígena pierde su legitimidad y fuerza moral.
El error de Stoll, afirma Tischler, está en ver a Menchú únicamente como individuo y no como un "sujeto colectivo emergente" que da inicio a la "nacionalización revolucionaria" del indígena y campesino guatemaltecos.
Tratando de defender a Menchú, Y, Le Bot y C. Rousseau, deslindan a Rigoberta de las organizaciones revolucionarias, tomándola únicamente como sujeto y no como ente colectivo, representante de una comunidad.
Con ello se ignora parte de la perspectiva revolucionaria, que fue lo que le permitió a Rigoberta dar su testimonio.
Lo que se debe hacer, dice Tischler, es tener en cuenta la relación existente entre la sujeto indígena y las organizaciones revolucionarias.
En efecto, el testimonio de Rigoberta no ha de tomarse como algo individual, sino como un testimonio colectivo, en donde se refleja cómo es la vida en una aldea indígena quiché, inmersa en la pobreza: la lucha del padre y la comunidad por esa tierra; el trabajo en las fincas, propio del sistema económico feudal, en donde se condensa el capitalismo agrario guatemalteco; las muertes tempranas y, luego, el trabajo como sirvienta.
En pocas palabras, la vida cotidiana y el sentido común de los pueblos indígenas.
De tal forma que "el testimonio de Rigoberta no es únicamente el testimonio de 'una' indígena".
Más bien se trata de "una mirada desde el sujeto colectivo", inmerso en el centro del acontecer del indígena, que adquiere una "resignificación". Así, la memoria o el testimonio de Rigoberta no se contrapone a la memoria local colectiva del pueblo.
La política de "tierra arrasada" y el control directo del Ejército sobre la población indígena con las PAC tenían como fin romper el proceso de nacionalización del campesinado indígena y reactivar la memoria local, pero en términos de una sujeción al Estado. Y esto es, cabalmente, lo que Menchú denuncia como individuo y como parte de una comunidad.
Cuatro puntos resalta Menchú: "a) un nosotros indio y un ellos ladino (como dos formas de mundo separadas); b) la relación entre la lengua nacional y las lenguas indígenas como relación de dominio y forma cultural de un mundo jerárquico; c) la relación aldea/finca como mundos contrapuestos y antagónicos; d) la relación comunidad indígena e individuo ladino (el individualismo posesivo como veneno del ethos comunitario); la relación entre ethos comunitario y ethos señorial."
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