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El comentario de la semana: Nuevo plan migratorio
Por:
Redacción Prensa Libre
Tal y como lo había anunciado el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, durante su visita a Guatemala, no habrá amnistía ni ciudadanía automática para los migrantes guatemaltecos que están en EE.UU., y las deportaciones tampoco cesarán.
La Casa Blanca ha difundido esta semana su plan de reforma migratoria, en el cual se establece que los más de 12 millones de inmigrantes indocumentados, entre ellos, los guatemaltecos, deberán solicitar una visa de trabajo por tres años renovables, lo que los obliga a salir del país y pagar US$3 mil 500 en ese lapso, si desean renovar la visa.
Y el sueño de adquirir una residencia legal está aún más lejos, pues los inmigrantes deberán volver a sus países y solicitar el reingreso en una embajada o consulado estadounidense, además de pagar una multa de US$10 mil.
Este plan fue elaborado por los funcionarios de la Casa Blanca, por el secretario del Interior, Michael Chertoff; el de Comercio, Carlos Gutiérrez, y senadores republicanos que conocen la materia. Su difusión ha estado acompañada de fuertes críticas, que lo señalan como un proyecto inconcluso y “un paso atrás”.
Al tiempo que la Casa Blanca ha dado a conocer su propuesta, las redadas no se detienen.
Esta semana, el Gobierno de EE.UU. informó del arresto de unos 50 inmigrantes en la empresa Jones Industrial Network (JIN), en Baltimore (Maryland).
Los trabajadores son oriundos de México, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Ghana, Kenia y Camerún.
Las organizaciones de migrantes guatemaltecos en EE.UU. expresaron su indignación y pidieron que se respeten los derechos humanos de los connacionales detenidos.
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