|
|
 |
 |
Además, en esta sección:


|
EDITORIAL Cuando muerte significa vida
Hoy hace ocho días, un niño anónimo, de 13 años de edad, muerto en un accidente de tránsito, fue el protagonista de uno de los actos más sublimes de amor por el prójimo, al haber sido donados sus riñones para prolongar la vida de una pequeña de 9 años y un joven de 18, aquejados de insuficiencia renal.
Velky y el otro favorecido con la donación fueron afortunados al haber hallado a una familia sensible, que en medio del dolor por la pérdida de un ser entrañable, tomó la sabia decisión de permitir el trasplante de los órganos del hijo fallecido, consciente de que con ese gesto altruista contribuía a dar vida a dos seres humanos condenados a una muerte segura.
Pero hay muchos niños guatemaltecos, de los cien casos de insuficiencia renal que se detectan cada año en ese sector, sometidos a un doloroso calvario que poco a poco les arrebata la existencia, y con ello, todos sus sueños e ilusiones.
Aparte de la incidencia de aquella dolencia en el ámbito infantil, hay en Guatemala unos dos mil pacientes con insuficiencia renal que están a la espera de trasplante de riñón, y se calcula la incidencia futura en 35 casos por cada mil personas.
De acuerdo con estadísticas de entidades especializadas, sólo el 20 por ciento de ellos logra conseguir donante, mientras que unos 900 sobreviven precariamente con tratamiento de hemodiálisis en instancias estatales, y mil 100 deben desembolsar sumas que pueden llegar hasta Q85 mil por año por recibir atención facultativa particular.
Muchas de estas batallas contra la muerte se podrían ganar si existiera en Guatemala una cultura de donación de órganos, a partir del convencimiento público de que se trata del mayor acto de desprendimiento y bondad entre seres humanos, y que es, además, una excelente terapia para sanar las heridas del dolor derivado de la muerte de un ser amado.
Se tiende a ser indiferente con esta necesidad humana, porque existe la propensión a creer que uno no estará nunca en el lugar de los necesitados de trasplantes, ni entre quienes podrían tener una segunda oportunidad de vivir gracias a aquella decisión solidaria y de alto sentido moral y cristiano, pues, parafraseando lo dicho por Jesucristo, respecto de su sacrificio supremo por la humanidad, no hay amor más grande que el de quien da la vida por sus amigos.
Y eso ocurre cuando se dona el órgano de una persona desahuciada, con el beneficio de que parte de su vitalidad sigue latiendo en otro ser humano, como testimonio de infinita bondad.
Hace 11 años se emitió en Guatemala una ley para legalizar el trasplante de órganos, en base de una cesión hecha en forma voluntaria y expresa. No obstante eso, se ha caminado poco en crear la conciencia necesaria para evitar que se pierdan órganos y tejidos de personas con muerte cerebral, mientras en otras naciones, como España y Estados Unidos, miles han podido iniciar una nueva vida, gracias a la coincidencia de técnica y generosidad.
Los guatemaltecos son herederos de una larga tradición de fraternidad. En los momentos difíciles de sus compatriotas han acudido, sin condiciones, en su auxilio, y gracias a ello la sociedad ha podido superar retos y embates de la naturaleza, como terremotos e inundaciones. Ahora es el tiempo de cultivar esta nueva forma de abnegación y caridad, que representa la diferencia entre la vida y la muerte.
|

Regresar

|
Caricatura
Por:
Fernar
INFOGRAFIA
|
Regresar

|
TIEMPO Y DESTINO La apoliticidad del procurador
El insulto no figura en los códigos de ética política y, generalmente, su uso produce resultados contrarios a los perseguidos.
Por:
Luis Morales Chúa
Se ha desatado una campaña de insultos contra el Congreso de la República y los diputados en particular, con la intención de presionarlos para que entreguen la Procuraduría de los Derechos Humanos a un grupo político.
El procedimiento es el mismo de siempre: ofender a los legisladores diciendo que venden sus votos, sin aportar tan siquiera un indicio que pruebe esas afirmaciones.
Es una táctica equivocada e irrespetuosa, pues no tiene sentido despotricar contra aquellos de los que se solicita y se espera una resolución favorable.
En el fondo de esos ataques palpitan dos cosas: 1) la sensación de derrota anticipada y 2) la idea abusiva de que se puede intimidar mediante la ofensa pública a 158 parlamentarios para obligarlos a votar por el candidato de los inconformes.
Y hay también otro elemento que pareciera molestarles y consiste en determinar -a la luz de la ley- si es dable entregar la institución del Ómbudsman a una facción política como sucede, por ejemplo, con la Presidencia de la República, por parte de los electores.
Son casos muy distintos. Para ser procurador de los Derechos Humanos, la ley exige condiciones que no exige a los candidatos a presidente de la República.
La Ley de la Comisión de los Derechos Humanos del Congreso de la República y del Procurador de los Derechos Humanos, establece que el cargo de procurador es incompatible con el desempeño de cargos directivos de partidos políticos. Y al enumerar las causas por las cuales el defensor del pueblo puede ser destituido, incluye la “participación material o intelectual comprobada en actividades de política partidista”.
Se infiere, por lo tanto, que un ciudadano ligado a partidos políticos “material o intelectualmente”, no debe ser electo procurador. Y en esa situación se encuentra uno de los tres candidatos, porque ha admitido públicamente, en un gesto de franqueza, que es el ideólogo de un partido político que está en plena campaña electoral, el cual, además, lo postuló candidato a alcalde de la capital en las pasadas elecciones.
Y lo mismo se aplica a otro candidato, que hasta hace pocos días era miembro de una influyente bancada parlamentaria -conjunto de legisladores que actúan solidariamente entre sí, bajo órdenes del partido al cual están afiliados , según definición existente en la Enciclopedia Política, de Rodrigo Borja-. Y entonces, el único que no padece esa situación impeditiva es el doctor Morales, porque nunca ha pertenecido a partido político alguno, ni pertenece ahora. Él es, en consecuencia, la clase de procurador de los Derechos Humanos que la ley contempla.
Pero, el doctor Morales no cifra sus esperanzas de ganar solamente por eso. Es indudable que la Comisión de Derechos Humanos ha tomado en cuenta el eficaz y enorme trabajo de defensa de los derechos fundamentales -como nunca antes se había visto en Guatemala- desarrollado en los cuatro años y medio de su actual período.
Tanto es así que para integrar la terna el actual procurador recibió 10 de 11 votos posibles, y además una muestra de apoyo del diputado Vinicio Cerezo, quien no pudo asistir a la sesión, pero envió una carta en la que expresa su respaldo al doctor Morales.
Y el pleno puede actuar como lo hicieron sus representantes en la Comisión de Derechos Humanos la cual -bueno es decirlo- ha merecido siempre el respeto de todos los legisladores, desde que está en vigencia la actual Constitución.
Pero sea cual fuere el resultado de la votación final, los candidatos y sus seguidores están moralmente obligados a aceptar los resultados, en forma culta y civilizada. Solamente los desesperados ponen insultos donde deberían poner buenas razones. El problema es que, en este caso, no las tienen.
|

Regresar

|
SENTIDO COMÚN A los maestros
Los padres de familia quieren mejor educación para sus hijos; tienen la responsabilidad y el derecho de hacerlo.
Por:
Manuel F. Ayau Cordón
Todos hablan de derechos, pero cada quien entiende cosa distinta. Pregúntese: ¿Tienen los padres de familia derecho a educar a sus hijos? Otra pregunta: ¿ya les quitó el Gobierno (los políticos) ese derecho, o ya los relevó de su responsabilidad?
La política de educación, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, debe ser la de que el Gobierno atienda exclusivamente la educación para niños cuyas familias no pueden, o no quieren, pagar escuelas privadas. El Gobierno debe dejar la educación privada donde corresponde, a los padres de familia y no interferir en los contratos privados entre profesores y padres de familia.
No se trata de algo público, sino de algo muy privado. El Gobierno no es nuestro papá; ya los ciudadanos somos adultos y no corresponde a los políticos (el Gobierno) decirnos cuánto debemos pagar de cuota al colegio privado, pues si no nos parece lo que cobra uno, lo mandamos a otro, a los colegios públicos, o ponemos un colegio. ¿Acaso ya no tenemos derecho de pagar lo que nos parezca?
Tampoco corresponde al Gobierno inmiscuirse en los contratos privados entre dueños de colegios y profesores, pues ambos son ciudadanos adultos que tienen voluntad propia y si a una parte no le parece lo que la otra propone, es libre de no hacer el contrato.
¿Acaso le compete a un gobierno obligar a una de las partes a aceptar condiciones contractuales distintas a las que libre y pacíficamente está dispuesto a contratar? Tampoco los gobiernos (los políticos) tienen competencia para decirles a los padres de familia cómo deben educar a sus hijos, pues los alumnos no son hijos de los políticos ni de los ministros, ni de los maestros. Por ello es que no es legítima (aunque increíblemente sí es legal) su intromisión.
¿Qué nos pasó a los ciudadanos que permitimos esa usurpación de nuestros derechos?
Si se insiste en “control” de títulos escolares por parte del Gobierno, éste debería reducirse a exigir que para tener reconocimiento oficial de un título, el alumno tendrá que pasar un examen de lectura, gramática y matemática. Lo demás, que se enseñe según exigencia de los padres. Cierto, habrá algunos padres sin interés; pero también habrá una abrumadora mayoría de ellos que sí se preocupan, lo cual servirá, incluso, a los hijos de los desamorados.
Es absolutamente ridículo e inaudito justificar la intromisión del Gobierno (los políticos) en la educación de nuestros hijos, aduciendo que de otra manera no serán educados, y en seguida proceder a entrometerse, interferir y estorbar la educación particular, voluntaria, contractual, pacífica y libre, supervisada por los padres de familia. La educación privada debe ser privada, por derecho ciudadano.
Si los contribuyentes quieren ayudar a educar a estudiantes pobres, que se aprenda del mejor ejemplo de la historia: después de la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno de EE.UU. dispuso pagar becas de colegiatura a veteranos que quisieran educación universitaria.
Éstos escogieron la carrera y la universidad dónde estudiar. El Gobierno no estableció universidades y no existía el Ministerio de Educación. Aprovechó las universidades existentes y surgieron muchas otras opciones para competir por servir a estudiantes. Se evitaron los problemas de crear y operar una gran burocracia, proliferaron oportunidades y como la demanda para profesores aumentó, su remuneración también.
El sistema fue eficiente y económico.
El Ministerio de Educación deberá, algún día, convertirse en un administrador de becas para estudiantes de bajos recursos y dejar la responsabilidad a quienes los políticos se la quitaron, a los padres de familia.
|

Regresar

|
COLABORACIÓN Paz y democracia
Por la vía del desarrollo y la inclusión social, los problemas serán superados con éxito.
Por: Jorge Enrique Taiana (*)
Recientemente Guatemala conmemoró el décimo aniversario de una fecha histórica: el 29 de diciembre. Se trata de la suscripción de los Acuerdos de Paz Firme y Duradera, en 1996, que concluyeron con más de tres décadas de enfrentamiento armado.
En aquel entonces, la comunidad internacional interpretó con claridad el evento y lo consideró ejemplar: aún frente al más complejo de los escenarios es posible alcanzar resultados alentadores si existe voluntad política para construir la paz, restablecer el diálogo y propiciar la reconciliación.
Como embajador de la República Argentina en Guatemala, pude comprobar el firme espíritu de esta nación y su vocación de trabajo en pos de la consolidación de una sociedad más justa y solidaria. Los Acuerdos de Paz permitieron establecer los cimientos de un futuro promisorio basado en el respeto de los derechos humanos y en la búsqueda de una sociedad más abierta y tolerante.
Los valores esenciales para una paz duradera fueron siempre defendidos por un baluarte de la democracia y de la paz, el entonces presidente D. Juan José Arévalo Bermejo, quien ha dejado en su tránsito por la Argentina surcos imborrables en la memoria colectiva de nuestro país como mensajero de la justicia social que luego proyectara en la querida Guatemala.
Los acuerdos de paz trazaron una perspectiva para la renovación del orden político, social y económico de la sociedad guatemalteca. Su implementación significó llevar adelante un proceso de modernización y creación institucional de gran envergadura para la reforma del país.
Por ello, la herencia de los acuerdos de paz ha hecho posible restablecer las bases de la democracia. El permanente trabajo mancomunado entre el pueblo guatemalteco y la comunidad internacional permitirán consolidar la convivencia civil y la paz definitiva en este querido país.
Asimismo, el proceso de paz se vio fortalecido a través de experiencias muy importantes en materia de integración regional, tales como el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y el Plan Puebla Panamá, que constituyen ejemplos de nuevas formas de asociación que pueden cambiar el perfil de la región.
Son amplios y diversos los intereses y valores compartidos que unen a la Argentina con Guatemala. La reciente visita del Canciller Gert Rosenthal nos permitió reforzar y ampliar estos vínculos. El destino me encuentra hoy como Canciller de la Argentina y, desde esta posición, continúo muy comprometido con la causa guatemalteca por la paz, a la que siento como propia.
En ese sentido, tal como le manifesté al Canciller Rosenthal, pondré todo mi esfuerzo para estrechar aún más los vínculos de amistad y hermandad entre nuestras dos naciones comprometidas con el fortalecimiento de la democracia.
(*) Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina.
|

Regresar

|
COLABORACIONES Futuro de Plan Visión de País
Miembros del grupo facilitador del Plan Visión de País aseguran que para poder transformar el país urge la voluntad de los partidos políticos, para aprobar los marcos legales, una tarea a la que ellos mismos se comprometieron.
Los procesos son importantes
El resultado de la política pública resulta de la discusión.
Por: Francisco Roberto Gutiérrez
Una política pública es la respuesta del Estado a la demanda de un problema de la sociedad, y para ello hay dos posibilidades: que la política sea la fuente de las políticas públicas o, por el contrario, que éstas hagan la política.
En Guatemala lo tradicional ha sido ir por la segunda vía, inducidos por la debilidad de los partidos políticos, y se ha asumido que sea la sociedad civil la que plantee las propuestas de política pública acordes a los intereses de cada segmento de la sociedad.
Aun el mismo Estado ha seguido esta opción, como lo hemos visto en la discusión de la política de desarrollo rural, en la que el Ejecutivo convocó a diversas entidades a una discusión que se prolongó con resultados tan difusos.
Las políticas públicas deben ser el resultado de la decisión política, la que por razones obvias debe dirimirse entre los partidos políticos. Esta es la propuesta del “grupo facilitador” del Plan Visión de País, el cual respondió a una convocatoria de profesionales, académicos, empresarios, dirigentes sociales, religiosos, etcétera, preocupados por la impredecibilidad de las políticas de Estado.
Decidió que lo adecuado era proponer a los partidos políticos que fueran quienes definieran los temas que consideran centrales para el beneficio de la sociedad. En esas consultas los partidos propusieron los seis temas discutidos: educación, seguridad, salud y nutrición, desarrollo rural, multiculturalidad y financiación del Estado.
Con esta acción se asentó que su estrategia sería la de facilitar que los políticos sean los que formulen las políticas públicas, y no al revés. Confirmó también que la relevancia la deben tener los partidos políticos, como legítimos representantes de la sociedad ante el Estado, evitando así los excesos cometidos cuando por temor a la anomia se fuerza a la movilización social para asumir lo político.
El ejercicio permitió concluir el proceso con documentos signados en acto público por los secretarios de los partidos implicados. Posteriormente, las propuestas fueron presentadas en la modalidad de leyes marco, para la subsiguiente discusión en el Congreso.
Los procesos mediante los cuales se analizan, discuten y aprueban las políticas públicas son importantes, pues muchas veces el resultado de éstas sale de la discusión, pero el procedimiento no debe violentar el ordenamiento político, pues ello puede conducir a sistemas anárquicos en los que cada grupo acepta únicamente lo que cree convenirle.
* Integrante del Plan Visión de País
------------------------------
¡Educación digna!
Las propuestas existen, sólo se requiere de voluntad política de diversos sectores.
Por: Mario Polanco
Un grupo de ciudadanos guatemaltecos, con distintos orígenes económicos, étnicos y diversas tendencias políticas e ideológicas, tomamos la decisión de hacer a un lado nuestras posiciones individuales y de sector, y empezamos a trabajar en conjunto, haciendo esfuerzos por construir una nación diferente a la que tenemos. Un país en el que haya instituciones fuertes, en donde la población sea la prioridad, y aunque se produzcan cambios de gobierno, las políticas de Estado no varíen.
El Plan Visión de País tomó la decisión de trabajar varios ejes centrales, uno de ellos el de educación, que pretende generar institucionalidad en el Ministerio de Educación. Cambia un gobierno, cambia un ministro e inmediatamente se producen cambios como la destitución de personal que ha sido capacitado durante muchos años. Con ello pierde la sociedad.
Luego de varios meses de discusiones entre los técnicos y funcionarios de los diversos partidos representados en el Congreso de la República, se logró alcanzar la firma del documento denominado “Educación, lineamientos estratégicos para 15 años”.
Este documento constituyó un logro significativo, porque implica que independiente de quién gane las elecciones del próximo 9 de septiembre, se contará con una guía que permita desarrollar una política educativa sostenida, que cuente con suficientes recursos económicos y con la posibilidad de realizar la reforma educativa que nos permita insertarnos hacia el desarrollo.
El Plan Visión de País ha reconocido que por un descuido de parte de los integrantes del grupo facilitador, no se puso atención a algunos aspectos que el equipo técnico que elaboró la propuesta dejó a propósito dentro de la ley marco de educación.
Como integrante del grupo facilitador del Plan Visión de País, quiero dejar claro que, en aras de alcanzar los tiempos establecidos en la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, buscando que fuera aprobada esa ley marco, no le pusimos la atención debida a cada uno los apartados de la propuesta de ley.
Considero que pudo haber existido dolo en los integrantes del equipo técnico que elaboró la propuesta, es lamentable que ellos queden en el anonimato a pesar de haber puesto en peligro la institucionalidad en el tema educativo para los siguientes cuatro o cinco años. Pero, por otro lado, considero también que los diputados que engavetaron la propuesta de ley lo hicieron movidos por intereses poco transparentes, por intereses contrarios a Guatemala y a su sociedad.
Ellos tenían la facultad de hacer las enmiendas a la propuesta de ley y no lo hicieron, ni siquiera se comunicaron con el grupo facilitador. Guatemala necesita muchos cambios, y las propuestas existen, sólo se requiere de voluntad política de diversos sectores.
* Integrante del Grupo Facilitador Plan Visión de País
|

Regresar

|
LA BUENA NOTICIA Domingo de Ramos sin Hosanna
Jerusalén no será el lugar del triunfo popular del Cristo, sino el escenario de su rechazo y de su muerte.
Por:
Víctor Hugo Palma Paúl
Quien ponga atención al breve texto bíblico que se leerá este Domingo de Ramos 2007 antes de la procesión con las palmas, notará que falta la palabra “Hosanna”. Literalmente ese término tan famoso se traduce como “Salva, ten piedad” (Hosyáh= salva; náh = pues, en sentido de súplica).
En su origen no tenía nada que ver con un “viva” alegre, pero su uso en la misma liturgia judía de los tiempos de Cristo la había convertido en la expresión de acogida del Mesías tan esperado.
Y así aparece en la entrada de Jesús en Jerusalén, según los evangelios de Mateo y Marcos, e incluso en Juan: ¡una invocación convertida en grito aclamatorio! que junto a las “ramas cortadas en el camino” manifestaba el anhelo humano expresado por la muchedumbre de aquel primer Domingo de Ramos: la emoción de haber encontrado finalmente y fácilmente a quien resolvería de una vez por todas el drama del dolor cotidiano provocado por la violencia, el egoísmo, la mentira, la injusticia y toda clase de destrucción del hombre por el hombre.
Lucas, sin embargo, nos da un Domingo de Ramos “sin Hosanna”, y con ello deja claro que Jerusalén no será el lugar del triunfo popular del Cristo, sino el escenario de su rechazo y de su muerte, porque “él sí es un verdadero profeta de aquellos que mueren en Jerusalén” (Lc. 13, 34).
Además, siempre según Lucas, quienes acompañan a Jesús aclamándolo no son las gentes embriagadas de una solución rápida y gratuita, sino sólo sus discípulos: aquellos que en su caminar con Cristo habrían aprendido a ver las cosas de un modo diferente.
La muchedumbre, presa de lo inmediato y de sus temores e intereses, volverá a alzar su voz para pedir la muerte del que comenzó aclamando: por ello, luego de la lectura de la “entrada triunfante en Jerusalén” se escuchará la Pasión y se podrá advertir fácilmente el “cambio de opinión y de voto popular” de los hijos de Jerusalén: “Crucifícalo, que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos” (Lc 23, 21: Mt 27,25).
De este modo, la Liturgia de este día no es engañosa: al contrario, denuncia, hace ver la variabilidad del espíritu humano, su poco amor a la verdad completa y, en el fondo, el drama de su confusión y pobreza creciente: tan creciente como las ofertas de salvación sin cruz que traen Mesías sin honestidad.
Queda abierta otra posibilidad: la de entrar con Cristo en Jerusalén -es decir la sociedad de siempre- “sin hosannas populares” y jalando el burrito humilde de un Señor humilde. Pero eso sí: en la actitud de los discípulos auténticos que rechazan el poder del éxito y del bienestar “de ocasión” y tienen el don del Espíritu para resistir a lo injusto y compartir a fondo la suerte de los que dicen la verdad y aman hasta la entrega de la propia vida.
|

Regresar
|
Copyright © 2000 - 2007 Prensa
Libre, S.A. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web
sin autorización de Prensa Libre.
|
|
 |
 |
Ciudad Guatemala
15°C Min, 24°C Max
Principalmente soleado.
|


US$1.00 Q 7.62134
|


|
|