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Partidos listos para banderazo de salida
La incertidumbre y la indecisión reinan entre los guatemaltecos. Los expertos creen que conforme avance el evento electoral el panorama estará más claro. El narcofinanciamiento y la violencia política son aspectos que preocupan al electorado que ha dicho que asistirá a las urnas
Por:
Carlos Menocal
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| Miércoles quedará oficialmente abierta carrera por Presidencia de la República, diputaciones y alcaldías. Foto Prensa Libre: Archivo. |
El espectro electoral, a 72 horas de que el TSE dé oficialmente el banderazo de salida, todavía no está definido, y la indecisión sigue ganando la carrera al pelotón de aspirantes a ocupar la máxima magistratura del país y cuyos compañeros de fórmula, en algunos casos, son desconocidos.
En estos momentos, según los analistas políticos, prevalecen las promesas de campaña que los programas de gobierno, y las cancioncitas, que las propuestas serias encaminadas a combatir los grandes males de la población como la violencia, la pobreza y el desempleo.
Lo anterior, sumado al temor expresado por diplomáticos y representantes de organismos internacionales de que ésta sea una campaña violenta, patrocinada, en la provincia, por el narcotráfico, pone en jaque al país, la gobernabilidad y la democracia.
Edelberto Torres, profesor de Ciencias Políticas de la Facultad Latinoamericana para las Ciencias Sociales, asegura que la población se siente desorientada. “Hay un número considerable de indecisos, ante la falta de debate programático e ideológico, pero eso va a empezar a cambiar conforme avance el proceso”, opina.
Y es que el mapa político aún no está totalmente definido. De los 12 candidatos presidenciales, sólo cuatro -Partido Patriota (PP), Gran Alianza Nacional (Gana), Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y el Frente Republicano Guatemalteco (FRG)- han definido quién será su vicepresidenciable. El resto ha dicho que lo elegirá en la marcha del proceso electoral.
La Encuesta, publicada el viernes último por Prensa Libre, da cuenta de que 26 de cada 100 guatemaltecos dicen estar indecisos; seis, que votarán en blanco; uno, que anulará su voto, y 6.08 por ciento no sabe o no responde.
Falta de identidad
Raúl González, doctor en Sociología y docente de la cátedra de Violencia Social de la Universidad de San Carlos, explica que la política es como el futbol: “Todos tienen su equipo y su color favorito, pero en Guatemala ya no hay izquierda o derecha, tan sólo autoproclamaciones, sin argumentos teóricos.
Esa falta de identidad, junto a un desgastado sistema político, genera apatía e indecisión, que se puede convertir en abstencionismo”.
A su criterio, el número de partidos políticos y de candidatos en la contienda es “exagerado”, y hasta confunde al ciudadano, lo cual no es una tendencia de ahora.
En las elecciones generales de 2003 participaron 17 partidos políticos, 186 comités cívicos, ocho coaliciones partidarias y más de 29 mil 419 personas, para distintos cargos de elección popular; entre ellos, 11 aspiraban a ocupar la Presidencia, más de 300 peleaban por una curul en el Congreso, y el resto buscaba un puesto en alguna alcaldía o corporación municipal.
El panorama de este nuevo proceso es similar. Según los datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), hay 19 agrupaciones políticas autorizadas que participarán, y más de 200 comités cívicos.
Una de las noticias positivas es que el número de empadronados ha aumentado, según informes del TSE. El padrón electoral subió de cinco millones 557 mil que había hasta diciembre del 2006, a cinco millones 658 mil 430. La edad del 46 por ciento de los votantes oscila entre los 18 y 35 años.
Raymundo Caz, magistrado del TSE, comentó el miércoles recién pasado que esperan la inscripción de unos cinco millones 800 mil ciudadanos.
El gran reto
El gran reto de los políticos, ahora, es cómo mejorar la participación ciudadana y vencer el abstencionismo, que ha registrado una leve baja en las últimas tres elecciones generales.
En 2003, la abstención fue de 42.1 por ciento, y en los procesos anteriores había superado el 45 por ciento. Torres avizora que este año la participación mejorará.
“Mi impresión es que habrá más participación, pues ya llegamos a los seis millones de empadronados”, sostiene.
Otro factor que afecta la participación es la falta de opciones para el electorado, ya que la mayoría, a su criterio, son de centro-derecha. “No tenemos partidos de izquierda. Me da la impresión de que no tienen programas y que sus candidatos fueron escogidos a última hora. Por ello, los partidos no están para ofrecer grandes realizaciones, sino alternativas a problemas de seguridad y pobreza, entre otros”, explica Torres.
Participación e inversión
En La Encuesta, 20 de cada 100 guatemaltecos dicen que no les interesa la campaña política; 20 creen que son importantes los ofrecimientos y las promesas, y 18 sostienen que los planes de gobierno y los proyectos deben ser divulgados. Pese a ello, nueve de cada 10 aseguran que sí irán a las urnas, lo que todavía no sabe un buen porcentaje es por quién votará.
El doctor en semiología del Discurso, César Hernández, considera que los políticos se han dedicado a las cancioncitas y a los refranes para fijarse en la mente de los electores más que a presentar propuestas serias. “Prometen mil y una cosa, pero muy pocos dicen cómo lo harán”, sostiene.
Según el estudio efectuado por la consultora ADBank Center/Cantarito, un servicio para Prensa Libre, los políticos han invertido más de Q90 millones en la campaña preelectoral. De éstos, Q50 millones han sido utilizados en anuncios para televisión, y Q40 millones para radio. Este recurso ha sido utilizado por todas las agrupaciones políticas, sin que el TSE haya convocado oficialmente a las elecciones generales de 2007.
Nueve líderes de igual número de partidos políticos consultados coinciden en que en esta nueva etapa habrá cambios en su campaña, y que su trabajo se destina a buscar la participación y la divulgación de sus programas de gobierno.
José Carlos Marroquín, del equipo de estrategia de la UNE, agrupación que ocupa el primer lugar en la preferencia del electorado (su líder, Álvaro Colom, tiene 26.50 por ciento de intención de voto), asegura que la propaganda se basará en el plan de gobierno. “Nuestro ofrecimiento estriba en ejes como seguridad y estado de Derecho, desarrollo social y económico. Tenemos un programa de gobierno que durará 23 años”, comenta.
Otto Pérez Molina, presidenciable del PP y quien ocupa el segundo lugar en la preferencia del electorado (10.08 por ciento), dice que a partir del 2 de mayo se invitará a la participación ciudadana. “Nuestro eje de trabajo será seguridad y empleo. Nuestro plan de Gobierno está ajustado al plan Visión de País”, dice.
Alejandro Giammattei, candidato de la Gana (9.58 por ciento), explica que buscará recuperar la confianza y la credibilidad en el electorado. “Hay necesidad de darle un rumbo al país”, enfatiza.
Pese a situarse muy bajos en la intención de voto, el resto de agrupaciones y candidatos presidenciales piensan continuar con sus estrategias de campaña y jornadas de convencimiento.
Rigoberta Menchú (2.75 por ciento de intención de voto) de Encuentro Por Guatemala asegura que utilizará las radios comunitarias y caminará por los municipios para escuchar las demandas de la gente.
Harold Caballeros (1.67 por ciento) explica que promoverá la reforma moral, el ataque a la impunidad y a la corrupción; reforma educativa y económica y la generación de empleo.
El unionista Fritz García-Gallont (1.33 por ciento de preferencia) manifiesta que su programa será divulgado a partir del 2 de mayo. “Tiene que ver con problemas de salud, educación, seguridad e infraestructura”, afirma.
Francisco Arredondo, del PAN (0.92 por ciento de preferencia), admite que los guatemaltecos demandan planes, y no promesas. “Vamos a exponer que es importante el desarrollo social, el combate integral a la pobreza y el crecimiento económico”, dice el profesional, quien recién se integró a esa organización.
Eduardo Suger, del partido Casa, habla de que expondrá un plan que buscará la reforma del Estado, y Manuel Conde, de la Unión Democrática, cuenta que buscará que el electorado lo respalde, con la implementación de un sistema para la gobernabilidad.
Temores reales
Todos los políticos hablan de transparentar sus gastos, pero el temor de que el narcotráfico empiece a financiar las campañas está presente en los guatemaltecos.
En La Encuesta, cinco de cada 10 consultados dice que el narcotráfico ha clavado sus fauces en los partidos políticos, para influir en las instituciones.
Este temor se puede observar especialmente en Jutiapa, Jalapa, Zacapa, Chiquimula, Puerto Barrios y Petén, en donde han proliferado los comités cívicos que buscan las alcaldías.
Torres dice: “Hay mucho dinero del narcotráfico jugado en la política. En algunos casos, los candidatos son directamente narcos y dan los fondos; en otros, el apoyo es indirecto. Así ocurrió en Colombia, y hasta después se supo quién era narcotraficante”.
La Policía investiga unos cinco asesinatos de líderes políticos. Se cree que fueron ejecuciones ordenadas por narcos de la región en donde las víctimas realizaban actividades proselitistas.
Proceso
5.8 millones de empadronados ha registrado hasta ahora el Tribunal Supremo Electoral.
11 políticos ya anunciaron su intención de participar en la búsqueda de la primera magistratura del país.
29,419 candidatos participaron en las elecciones de 2003, cuando se disputó la dirección de 331 corporaciones municipales.
175 mujeres lograron ser miembros de las corporaciones municipales que entregarán el poder en enero del próximo año.
Temor en oriente y sur
La presencia del narcotráfico atemoriza a políticos.
En departamentos como Izabal, Zacapa y Jutiapa, algunas agrupaciones políticas han informado que no promoverán candidatos a cargos públicos, debido a la incursión del narcotráfico en ese escenario.
Cinco de cada 10 guatemaltecos entrevistados en La Encuesta creen que el narcotráfico está penetrando en los partidos políticos.
En cuatro meses, al menos 10 personas que militaban en partidos han sido asesinadas. La Fiscalía de Delitos Contra la Vida aún no ha informado públicamente si alguno de los casos tiene nexos políticos. Los líderes consideran que la situación empeorará.
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