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Temperamental
Las facetas de Hernán el Bolillo Gómez
Por:
Claudia Castro, Luis Barrios Bautista
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| Hernán Darío Gómez. (Foto Prensa Libre). |
Controversial, siempre a la defensiva, seguro de sí mismo y temperamental, así es Hernán el Bolillo Gómez, el técnico colombiano que se ha puesto como objetivo clasificar a Guatemala al Mundial de Sudáfrica 2010, algo que hoy no podría asegurar, pero que, confiesa, le apasiona y le inspira, porque quiere hacer historia.
Después un año y medio al mando del combinado, el Bolillo Gómez habló de muchas cosas, entre ellas de sus 15 partidos disputados, nueve de ellos oficiales, los que considera importantes, porque los otros, para él, tan sólo son de estudio.
Con las estadísticas de sus resultados en sus manos, con su grabadora encendida y a la defensiva; el estratega cafetero se acomodó en la oficina de la presidencia de la Federación Nacional de Futbol.
Al comienzo de la conversación, estuvo tranquilo y habló de su familia y de su único hijo, Daniel, de 17 años, el principal motivo de sus viajes a Medellín, su ciudad natal.
Su rostro cambió cuando recordó sus inicios en el futbol, una afición para la mayoría de niños colombianos. Es el segundo de seis hermanos y él, junto a Gabriel, son los únicos dedicados al balón.
Empezó como futbolista profesional en 1975, pero sólo jugó 10 años, por una lesión de ligamentos. “Era talentoso, jugaba muy bien, pero era muy vago, no tenía necesidades económicas y lo tomaba como un hobbie y no era buen profesional; por eso la que no hice mal, la vi hacer y eso me ha servido para saber cuándo me la hacen y ya me sé todos los trucos”, aseguró Hernán.
El técnico contó que, por el liderazgo mostrado, con sólo 28 años empezó a dirigir divisiones menores, para luego convertirse en asistente del equipo mayor del Atlético Nacional, hasta llegar a entrenar a la Selección Nacional de Colombia.
Reto y desafío
El técnico colombiano refirió que el año pasado tenía varias ofertas para dirigir selecciones mayores, pero la que más le interesó fue la de Guatemala, por el interés mostrado por el presidente de la federación, Óscar Arroyo, además del reto de poder llevar por primera vez al combinado nacional a un Mundial.
Vino al país con algo de conocimiento del futbol nacional; además, ya había enfrentado a la azul y blanco cuando dirigía a Ecuador.
El Bolillo subrayó que, cuando vino al país, encontró sentimientos negativos de los aficionados e inseguridad. “Aquí la gente primero le va al Barcelona o al Real Madrid; además, exigen resultados a una selección que no tiene las cosas fáciles”, reconoció.
Pero lo que consideró como más difícil es pelear contra la historia, pues afirmó que se han acumulado años de frustración y eso hace que exijan resultados inmediatos.
Aunque las exigencias son muchas y argumentó que ha mantenido ofertas de otros países, Gómez expresó que no se va. “Yo no soy ningún (c....) y no me trajeron para ganar amistosos, sino los juegos importantes”, se defendió el técnico, pues considera que sólo se fijan en los resultados de partidos amistosos, en los que ha ganado sólo uno, de los seis disputados.
“Lo importante aquí son los oficiales y en ellos, sólo he perdido tres y aunque han sido resultados apretados, no me han ganado”, manifestó exaltado.
“Para mí los amistosos no valen, prefiero perder 50 partidos, pero clasificar al Mundial. Si la gente es “resultadista”, entonces estamos jodidos, porque no se ha ganado nada”, comentó.
Pero, aunque apuntó no tener problemas con la Prensa, si expuso que siente molestarse cuando se habla de su vida personal. Eso, al cuestionarlo sobre las constantes salidas a su país. En este año lo hizo en 10 ocasiones.
“A mí, porque me cuestionen, no voy a dejar de ir a visitar a mi familia; yo, con mi tiempo libre, hago lo que quiero. Estoy aquí cuando me necesitan, lo que sucede es que nadie me viene a buscar y después es bien fácil decir: es que otra vez se fue de vacaciones”, detalló.
Un nuevo año
Ya más calmado y al hablar nuevamente de futbol, el Bolillo reconoció que ha variado mucho el funcionamiento de su equipo de un juego a otro. Eso lo atribuyó a que es una selección con altibajos, un factor en el que tendrá que trabajar.
“El jugador guatemalteco tiene buen técnica y muchos deseos de aprender. Hay que trabajar en la fuerza y potencia”, admitió.
Para el 2008, Gómez apuntó que espera poder contar con más apoyo. Que el torneo comience los primeros días de enero, para que finalice en mayo, así poder trabajar con tiempo previo a la segunda fase eliminatoria, para la cual espera al ganador de la serie entre Santa Lucía contra Turcas y Caicos.
“Espero más seriedad para el próximo año, porque Guatemala no tiene ningún partido fácil y hay que empezar con ir a apoyar a la selección al estadio”, comentó esperanzado.
En su plan de trabajo está hacer microciclos de dos semanas, en los primeros meses y, en julio, una pretemporada.
“En este momento, no puedo asegurar nada y para empezar debemos mejorar en lo físico y en divertirnos en la cancha. Jugaremos con lo que tenemos y a ver qué pasa”, reconoció.
El año terminó y el Bolillo viajará a Colombia a pasar las fiestas navideñas con su familia y volverá en enero, para comenzar el camino que lo lleve a la historia: Sudáfrica 2010.
Hernán Darío Gómez
Estos son algunos datos de la carrera del estratega.
Nació en Medellín, Colombia, en 1956.
Se inició como jugador profesional en 1975 y se retiró en 1985.
En 1987, fue asistente de Francisco Maturana en el equipo mayor del Atlético Nacional, hasta 1994; así como en la selección de Colombia preolímpica y la Selección Mayor de 1987 a 1998).
Sus mundiales: Italia 1990 (asistente de Maturana), Estados Unidos 1994 (técnico adjunto), Francia 1998 (entrenador).
Campeón de la Copa Libertadores, en 1989.
Campeón Copa Interamericana, en 1990.
Dirigió seis copas Libertadores, cinco Súper Copas y siete Copas América.
De 1999 a 2002, dirigió a la Selección de Ecuador.
Empieza su sexta eliminatoria a un Mundial con Guatemala.
Números
15 partidos dirigió en el 2007: nueve oficiales y seis amistosos.
5 encuentros ganó, empató cuatro y perdió seis.
42 por ciento de efectividad acumuló en los 15 partidos jugados.
Hernán Darío Gómez. (Foto Prensa Libre).
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