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Coraje sobre ruedas
Quiere enseñar sastrería a otros parapléjicos para que salgan adelante
Por:
Edwin Perdomo
Izabal.- El Estor Después de limpiar un potrero en marzo de 1987, Tomás Choc Coc se recostó sobre una banca para descansar un rato; desafortunadamente, una bala perdida le impactó en la columna vertebral y lo dejó inválido de las piernas. Entonces tenía 15 años de edad.
No poder caminar lo sumergió en depresiones, por lo que prefirió dejar su aldea natal, Los Ángeles Pancalá, en El Estor, para ir a vivir a Chiquimula. Allí no sólo recibió terapia física, sino que aprendió el oficio de carpintería y sastrería.
En 1993 regresó a Los Ángeles y abrió una carpintería. Todos los días se levanta a las cuatro horas, y en la silla de ruedas se dirige a su taller para elaborar muebles finos. Además, efectúa trabajos rústicos, como yugos para los arados de los bueyes.
En sus ratos libres practica la agricultura en el terreno ubicado atrás de su vivienda, donde cultiva piña, frijol, arroz y maíz.
Para poder movilizarse apeló a su ingenio y le adaptó cadena, multiplicadora y pedales a una carreta manual para construir un triciclo que hace funcionar con las manos.
“Nunca está cabizbajo, siempre tiene el entusiasmo de querer colaborar con los demás. Recientemente, participó en la construcción de una escuela”, contó Hamilton Barrios, uno de sus conocidos.
Bienestar común
Busca ayuda de instituciones y personas.
- Tomás cree que si ayuda a otros desvalidos un oficio esto les hará tener independencia económica.
- Ello les permitirá no tener que depender de sus familiares.
- De esa manera podrán sostener a sus propias familias, así como lo hace él.
- Por ello, busca el apoyo para abrir un taller-academia de sastrería para poder enseñarles ese oficio a sus compañeros.
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