|
TIEMPO Y DESTINO Socialdemocracia en América Latina
Álvaro Colom y Rafael Espada reciben el aplauso internacional.
Por:
Luis Morales Chúa
De acuerdo con la periodista Wendy Ruano –enviada especial de Prensa Libre a Chile para cubrir la XVII Cumbre Iberoamericana–, es notoria la simpatía con la que han sido recibidos el presidente y vicepresidente electos de Guatemala, Álvaro Colom y Rafael Espada, por los gobernantes y representantes de 22 países que asisten a esa reunión.
Y una primera explicación de los aplausos en honor de los líderes guatemaltecos es que la Comunidad Internacional vio en las pasadas elecciones una contienda entre el civilismo y el militarismo de Guatemala, según despachos de la Prensa internacional.
Otra es que ellos se han declarado socialdemócratas y han arribado triunfantes a un país donde el socialismo y la socialdemocracia son las corrientes políticas más populares desde el triunfo de Salvador Allende en 1970 y donde los militares, con Augusto Pinochet a la cabeza, que lo derrocaron el 11 de septiembre de 1974, están siendo procesados.
La tercera es que varios gobernantes sudamericanos han conquistado el poder, mediante elecciones, bajo la bandera del socialismo, tendencia política en la que suelen ser encasillados los gobernantes actuales de Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Uruguay, Nicaragua, Perú y en esa vía caminan Paraguay y Colombia; algunos de los cuales ganaron la Presidencia después de grandes movilizaciones sociales que terminaron por derrotar a los viejos partidos.
Y el punto culminante ha sido la elección del campesino Juan Evo Morales, en Bolivia, quien presentó y popularizó su candidatura presidencial, como jefe de los indígenas aymaras bolivianos y está dando a su Gobierno un carácter étnico e ideológico, que lo hace distinto a los demás.
Los aymaras bolivianos forman una población que habita en la meseta andina de su país, desde tiempos precolombinos, y se extiende a partes del sur del Perú y el norte de Chile, integrando una nación original perfectamente definida.
Pero, más cerca de Guatemala, hay desde hace más de medio siglo una socialdemocracia viviente.
Está en Costa Rica y ha gobernado ese país –el más culto del Istmo, por su baja tasa de analfabetismo–, alternando con partidos rivales de otras tendencias políticas.
La socialdemocracia, marxista en su origen, tiene ahora más puntos de contacto con el neoliberalismo, como el Partido Laborista, de Gran Bretaña. Y, en todo caso, no va de la mano con el socialismo real de la Unión Soviética ni con el de la Revolución Cubana, a tal punto –por ejemplo– que las relaciones diplomáticas entre Cuba y Costa Rica están rotas desde 1999 y hoy sus gobiernos mantienen una pugna verbal de muy subido tono.
Los socialdemócratas latinoamericanos más conocidos son Lázaro Cárdenas (México), José Figueres Ferrer (Costa Rica), Raúl Alfonsín (Argentina), Michelle Bachelet (Chile), Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Rodrigo Borja (Ecuador), Oscar Arias Sánchez (Costa Rica), Daniel Ortega (Nicaragua), Ricardo Lagos (Chile), Rómulo Betancourt (Venezuela), Víctor Raúl Haya de La Torre y Alan García (Perú). Y hay más.
La socialdemocracia forma parte de la Internacional Socialista, cuyo secretariado está en Londres y entre sus miembros figuran: Partido Socialista Obrero Español, PSOE; Unión Cívica Radical, UCR, de Argentina; Partido de la Revolución Democrática, PRD y Partido Revolucionario Institucional, PRI, de México; Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, del Perú; Partido Socialista, de Chile; Partido Socialdemócrata de Alemania, SPD; Partido Laborista del Reino Unido, LP; Partido Liberal Colombiano, PLC; Acción Democrática, AD, de Venezuela y el Partido Independentista Puertorriqueño, PIP.
|