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Policías matan a cinco jóvenes
GPS delata a responsables de secuestro ocurrido el viernes pasado, en El Gallito, zona 3
Por:
Julio F. Lara, Lorena Seijo, Leonardo Cereser
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| Myrna Lucrecia Alfaro llora sobre el cadáver de su hermano Edwin Alexánder Alfaro, en un sector del bulevar El Naranjo, en la zona 7 capitalina. Foto Prensa Libre: Émerson Díaz. |
Lo que comenzó como una denuncia de secuestro de cinco jóvenes del barrio El Gallito, el viernes último, terminó ayer con la localización de cadáveres en el bulevar El Naranjo y la detención de dos policías como responsables de ejecución extrajudicial.
Los dos policías capturados, el inspector Wilson Tobar Valenzuela y el agente Sabino Ramos Ramírez, servían como escoltas de Julio Hernández Chávez, director de la Policía Nacional Civil (PNC).
“Por ningún motivo vamos a tolerar abusos de miembros de la Policía”, afirmó Hernández, al comienzo de una conferencia de prensa.
Visiblemente afectado, el director aseguró que tras haber recibido, el sábado último, la denuncia presentada por la familia de las víctimas sobre una posible detención ilegal, la Oficina de Responsabilidad Profesional de la Policía comenzó la investigación, que concluyó con el hallazgo de cinco cadáveres, ayer por la mañana, en el bulevar El Naranjo, zona 7.
La familia también acudió a la Procuraduría de los Derechos Humanos, donde relató que cuatro agentes de la PNC habían llegado a la 7a. avenida y 13 calle del barrio El Gallito, zona 3, el viernes último, y a la fuerza se habían llevado a cinco hombres que en ese momento jugaban fútbol.
Los familiares afirmaron que habían intentado seguir al autopatrulla en un bicitaxi, pero un auto del Ejército les bloqueó el paso.
Registro del GPS
La localización de los cadáveres de Edwin Alfaro, Óscar Luna, Josué Aquil, Juan Enrique Luna y un menor, ayer a las 7 horas, se obtuvo por el sistema GPS, con que cuentan vehículos de la Policía. Los registros señalaron que el autopatrulla DG 002 se había estacionado en el lugar donde se encontraron los cuerpos.
Ese autopatrulla, asignado a la Dirección General de la Policía, salió del edificio central, ubicado en la 11 calle y 15 avenida de la zona 1, a las 12.50 horas, el viernes recién pasado.
A las 13.08 horas de ese día llegó al barrio El Gallito, a pesar de que no podía moverse fuera del perímetro de la Dirección General.
Diez minutos después fueron detenidos los cinco jóvenes que ayer aparecieron muertos.
A las 13.37 horas, el autopatrulla llegó al bulevar El Naranjo, donde fueron ejecutadas las víctimas, y después tiraron los cadáveres al barranco. Los cuerpos tenían balazos en el cráneo.
Responsables
El pase de salida del autopatrulla fue lo que llevó a la detención de Tobar y de Ramos, ya que éstos estaban encargados de esa unidad el día del crimen.
Aunque por ahora no se han dictado más órdenes de captura, tanto el Ministerio Público como la Policía creen que hay dos o tres policías más involucrados en esos hechos.
Hernández negó que ambos policías pertenecieran a su seguridad privada, pero afirmó que en alguna ocasión lo han acompañado hasta su vivienda en calidad de escoltas.
Tobar tenía ocho años de servicio policial, y Ramos, cuatro.
Según Hernández, una de las hipótesis del móvil del crimen apunta a que una de las bandas que operan en El Gallito contrató a los policías como sicarios para matar a las cinco víctimas, quienes, supuestamente, pertenecían al grupo los Shumos o Calaveras, dedicados a la venta de drogas, y que están enfrentados con la banda los Caraduras.
A los agentes capturados se les acusa de ejecución extrajudicial y abuso de autoridad.
Ayer ya no les fue tomada su declaración, porque fueron consignados después de las 17 horas.
Hernández afirmó que no renunciará a su cargo por ese suceso, y que en breve serán destituidos 200 policías más por el proceso de depuración.
La Fiscalía informó que se tiene pensado citar a Hernández.
La ministra de Gobernación, Adela Camacho de Torrebiarte, dejó sólo al director de la Policía en la conferencia de prensa.
Perfiles
¿Quiénes son los capturados?
Ambos tienen hojas de servicio impecables.
El inspector Wilson Tobar Valenzuela, de 29 años, estaba al mando del autopatrulla DG 002; tenía ocho años de servicio.
El agente Sabino Ramos, de 31, tenía cuatro años de alta.
Testimonio: Se rogó a los policías
Clara Luz Xiné, de 17 años y esposa de Tomás Eduardo de León, relató que Marta Lidia de León, prima de éste, había intentado impedir que policías se lo llevaran.
“Mi esposo salió a comprar tortillas, pero como estaba lleno, se puso a jugar. La que vio cuando llegaron los policías fue ella (Marta Lidia), y lo que hizo fue abrazarlo, para impedir que se lo llevaran.
Los agentes la golpearon y le preguntaron quién era. Ella contestó: ‘Soy su esposa’. Tomás le suplicaba que no lo soltara, pero cuando vio que la estaban lastimando, le dijo que soltara. Ella vio cuando lo subieron al autopatrulla”, refirió Xiné
Mario Luna, padre de los hermanos Óscar Geovani y Juan Enrique, comentó que sus hijos eran conductores de bicitaxis. “Ellos estaban jugando una chamusca (fútbol) en la calle, cuando la gente vio que unos policías se los llevaron a la fuerza”, detalló.
Los muertos
Cuatro de las víctimas tenían antecedentes.
Edwin Alexánder Alfaro tiene 26 ingresos en la cárcel, por agresión, amenazas, robo, robo agravado, ebriedad y escándalo, y posesión de droga.
Óscar Luna, dos, por posesión; y Juan Enrique Luna, una, por robo.
Herber Josué Aquil, por violación y robo, entre otros.
Sistema GPS
Los autopatrullas cuentan con Sistema de Posicionamiento Global (GPS, en inglés).
Este sistema satelital lo tienen instalado 559 autopatrullas de la Policía Nacional Civil.
Con ese sistema, los jefes de comisarías pueden saber la ubicación de sus unidades y conocer su recorrido.
Más de 50 policías han sido destituidos gracias a reportes de ese sistema de control.
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| El agente Sabino Ramos y el inspector Wilson Tobar, en el juzgado de turno. Foto Prensa Libre: Daniel Herrera. |
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