Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 18 de abril de 2008

Tipo de cambio

US$1.00 | Q7.55

Búsqueda

  

Archivo digital

Suplementos
Anuncio
Publicidad

Nacional

Sobreviviente relata masacre de Río Negro 

Más Noticias


Síntesis

Algunos detalles

El juez Eduardo Cojulum escuchará a 20 testigos.

• Dos testigos se excusaron ayer por su inasistencia, ya que manifestaron que tienen temor y no tienen el dinero para trasladarse a la capital.

• Por esas razones, el juez Cojulum se trasladará el próximo lunes a Rabinal, Baja Verapaz, para tomar su declaración. Esas diligencias son parte de la asistencia que la Audiencia Nacional de España pidió a Cojulum en el proceso que promovió, por Rigoberta Menchú, contra cinco generales retirados y dos civiles acusados de genocidio.

• La defensa de Efraín Ríos Montt y Ángel Aníbal Guevara intentó bloquear la diligencia, el miércoles último, con tres acciones legales, pero fueron rechazadas.

Especiales
Entrevista con Victor Rivera
Fotogalerias
Entretenimiento
Mapas de Guatemala
Publicidad

Jesús Tecún Osorio llora cuando relata cómo un patrullero de Autodefensa Civil mató a su hermano.

Por olga lópez o.

El primer testigo de la masacre de Río Negro, en Rabinal, Baja Verapaz, fue escuchado ayer por el juez Eduardo Cojulum, después de que —durante tres años— militares bloqueasen con acciones legales las declaraciones de sobrevivientes.

Finalmente, Jesús Tecún Osorio relató ayer, con detalles, cómo se produjo la matanza de mujeres y niños, cuando el Ejército, con ayuda de patrulleros de Autodefensa Civil, incursionó en esa comunidad, el 13 de marzo de 1982. En esa fecha, Tecún tenía 10 años.

“Los soldados y patrulleros ingresaron en la comunidad, a las 6 horas; empezaron a juntar a las mujeres frente a mi casa, donde me escondía junto con mi hermano y tía”, recordó.

Sin embargo, aquellos paramilitares obligaron a Tecún y a sus parientes a salir de la vivienda, y los reunieron con las demás personas.

Desde allí, Tecún observó que patrulleros se llevaban a mujeres —de 12 a 15 años— a los matorrales, donde las violaban.

Después, condujeron a las mujeres y menores sobre la montaña de Río Negro, donde los patrulleros y militares les exigían, a gritos, que les indicasen dónde se encontraban sus esposos —a quienes acusaban de guerrilleros— y las armas.

“Las mujeres les respondieron que ellos mismos habían matado, un mes antes, a los 75 hombres de la aldea”, expresó.

Después, relató cómo los victimarios obligaron a las mujeres a colocarse boca abajo, y les dispararon en presencia de sus hijos. En otros casos, las mataban a machetazos.

Veintiséis años después de la masacre, Tecún no ha conseguido olvidar las detonaciones ni el llanto de los niños, quienes observaron cómo asesinaban a sus madres.

Recordó la manera en que patrulleros asesinaron a los niños. Los menores fueron estrangulados con lazos, a patadas o golpes en la cabeza. “Vi a patrulleros cuando les pegaban con las cachas de las pistolas”, dijo.

Ese día, Tecún logró escapar con su hermano, de 2 años. Sin embargo, en el camino, fue testigo de las atrocidades que cometía otro grupo de patrulleros.

El paramilitar Pedro González obligaba a una mujer a que colocara en el suelo a su hijo, a quien llevaba sobre la espalda.

Ella se negó, y le lanzó una piedra al patrullero, pero, cuando intentó escapar, él la atacó a machetazos por la espalda.

“Vi cómo una parte del niño cayó al suelo junto con su madre; continué mi huida con mi hermano, donde presencié la matanza de varios niños”, recordó.

Después de haber cometido el doble crimen, González se percató de la presencia de Tecún y del hermano de éste, y se los llevó.

Sin embargo, en el trayecto a la aldea Chocoj, González le dijo a Tecún que a su hermano no lo podía llevar a su vivienda, pues su esposa no quería niños de esa edad.

“Le dije que yo tampoco me iría con él, si no llevaba a mi hermano (...); entonces, el patrullero, con un lazo, lo ahorcó; después, lo agarró de los pies y lo somató contra las piedras”, afirmó, con lágrimas.

Tecún vivió con González dos años, tiempo en que éste lo forzó a trabajos, hasta que su hermano mayor logró rescatarlo.

El relato de Tecún finalizó cuando expresó que en esa masacre habían muerto 70 mujeres y 107 niños.

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio