Guatemala, 20 de julio de 2008
Sobre tela tensada en marco, Julián Mancio aplica al menos ocho manos de látex para garantizar impermeabilidad.
Por Nery Morales
Suchitepéquez
San Antonio Suchitepéquez. Desde hace 75 años, Julián Mancio Quiñónez, de 83 años, se dedica a la fabricación de capas impermeables de manera artesanal.
A su negocio, llamado El Venado y ubicado en el kilómetro 146 de la ruta al Pacífico, llegan a comprar miembros de la Policía Nacional Civil, motoristas y vaqueros. Cada uno de ellos busca el diseño para desempeñarse en sus trabajos.
Julián cuenta que empezó a elaborarlas cuando tenía 8 años a través de su progenitor. La demanda se intensifica durante la temporada de invierno, por lo que en esta época los interesados deben hacer su pedido con tres días de anticipación. Aunque el costo varía, el precio estándar es de Q250 cada unidad.
Las capas son elaboradas con la tela conocida como dacrón, que se coloca en marcos de madera luego de ser cortada al estilo deseado. El corte es efectuado por Teófila Blanco de Mancio, esposa de Julián.
Luego de tensar la tela en el marco de madera, se aplica hasta ocho veces, con brocha, hule líquido y se deja secar. Julián reveló que esta fase es importante, ya que, si no se da el tiempo necesario, el hule queda muy suave o duro.
Cuando este proceso está completo, se lavan para quitarle las erupciones sobrantes de hule en la superficie y se pone a secar otra vez.
Si el diseño lleva gorro, las piezas se cosen cuando ambas están secas. Al final, se les aplica talco para darles brillo y suavidad.
Relató que prefiere trabajar con látex extraído del árbol de hule y no con productos sintéticos; sin embargo, la mercadería natural está escasa debido a que en las fincas de los alrededores han talado los bosques para sembrar caña de azúcar.
Los lugares donde más demanda tienen sus diseños son Chimaltenango, Quetzaltenango y Escuintla. “Mis productos fueron conocidos desde hace muchos años, cuando me dedicaba a ofrecer y vender capas en las ferias”, recordó.
Contó que recibe pedidos de almacenes, fincas y agencias de seguridad. Estas últimas han hecho que el diseño de más demanda, en la actualidad, sea tipo zarape o poncho de agua.
Óscar García, comerciante de Chimaltenango, expuso que desde hace años compra a don Julián el diseño de dos mudadas o para motorista.
José Solval, de San Gabriel Suchitepéquez, refirió que don Julián es ejemplo de perseverancia y éxito.
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio