Guatemala, 23 de julio de 2008
Autoridades de la Municipalidad de San Luis y de Conservación Vial terminaron los trabajos de un badén, con lo cual quedó habilitado el paso en el río Nimlajá, cuyo puente Nimlajá Cacté colapsó hace poco debido a los aguaceros que azotan el departamento.
Eso había dejado incomunicadas a más de 25 comunidades.
Wilder Guerra, jefe regional de la Dirección General de Caminos, dijo que las lluvias no habían permitido continuar los trabajos del paso provisional; sin embargo, eso no fue obstáculo para que los trabajadores habilitaran el camino, ubicado a tres kilómetros de la aldea Chacté.
Ahora queda en manos de la comuna el mantenimiento y el monitoreo de derrumbes en áreas aledañas a donde se efectuaron los trabajos.
La mayoría de viviendas del barrio San Francisco están inundadas por las lluvias que azotaron la comunidad.
Por rigoberto escobar
Petén
Poptún. La tormenta tropical Dolly dejó su huella por tierras peteneras. Las lluvias que se registraron la noche del lunes último y ayer por la madrugada provocaron que los arroyos La Presa, El Cocoyol y Junuwist se desbordaran e inundaran viviendas de ocho barrios de esta localidad, cuyas autoridades han declarado alerta naranja.
El alcalde, Ángel Kilkán, informó que, según un monitoreo, al menos unas 450 familias salieron afectadas, las cuales residen en los barrios Santa María, San Francisco, Santa Fe, El Porvenir, La Joya, Junuwist e Ixobel, y en las zonas 1 y 2.
Agregó que seis fueron evacuadas a los albergues ubicados en el salón social y en el Centro Kerigma Quetzal, mientras que 80, por temor a que sus viviendas fueran saqueadas, optaron por quedarse en el lugar. A los afectados se les proporcionó frazadas, medicinas y alimentación.
“Empezó a llover fuerte, cuando sentí que el agua estaba debajo de la cama. Vivo con mis hijos y como pude nos salimos a la calle. Gracias a Dios estamos bien, no dormimos nada, pensando cómo estará mi casa”, dijo Paulina Suchité, vecina del barrio El Venado.
Según vecinos, las precipitaciones azotaron el lugar desde las 22 horas del lunes recién pasado, y terminaron cuatro horas después. En algunas viviendas, el nivel del agua alcanzó metro y medio, y fue reportada la muerte de animales domésticos.
Autoridades municipales dijeron que las inundaciones fueron ocasionadas por la subida del caudal de los arroyos. Los tragantes no aguantaron, debido a que la basura que arrastró tapó las entradas y salidas.
Asimismo, en la parte alta del barrio Santa Fe varios vecinos construyen sus viviendas en terrenos con relleno, lo cual ha causado que el agua no circule con normalidad.
Debido a esa emergencia, representantes de la comuna, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), integrantes de la Escuela Kaibil e instituciones gubernamentales se reunieron para formar una comisión de evaluación de campo, con el fin de comenzar trabajos de evacuación de aguas.
Damián Sandoval expresó: “Vivo cerca del arroyo Ixobel y mi casa quedó sin paso; ahora estamos con unos familiares. En los años que tengo de vivir en este lugar nunca había pasado algo similar. Esperamos que las autoridades nos ayuden, dijo Damián Sandoval, afectado del barrio Ixobel.
Debido a las inundaciones causadas por las lluvias, Poptún fue declarado en alerta naranja poblacional.
Vecinos dijeron que fueron sorprendidos por los aguaceros y que nunca se imaginaron que fueran a padecer esa emergencia.
Geovany Martínez, de la Conred Área Sur, afirmó que los trabajos de evaluación de campo avanzan en 90 por ciento. Éste consiste en verificar el estado de las viviendas afectadas, las que se encuentran en riesgo y las de difícil acceso.
Agregó que los barrios Santa Fe, Tres Cruces, Ixobel y La Joya están calificados como los más vulnerables y los lugares donde se reportan más inundaciones, debido a que por allí pasan los arroyos El Cocoyol y La Presa.
La comuna envió equipo de convoy para que comience dragados y limpieza de zanjas que resultaron tapadas.
A dicha emergencia se unieron integrantes de los Bomberos Voluntarios y personal paramédico del hospital regional, que estarán efectuando monitoreos para verificar la salud de las familias afectadas.
La comandancia de la Escuela de Kaibiles —ubicada en el casco urbano— informó que cuenta con más de 200 soldados, que estarán en estado de prevención, pendientes de cualquier emergencia.
Lucrecia Flores, vecina del barrio La Amistad, señaló que muchos vecinos no quisieron trasladarse al alberge porque tuvieron miedo de los ladrones.
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