Guatemala, 5 de mayo de 2008
Entrevista Economista opina que intervención del Estado podría crear más alzas
El profesor James Gwartney opina que el libre comercio, especialmente con Estados Unidos, traerá muchos beneficios a Guatemala y toda Centroamérica.
Gwartney evaluó como parte positiva del Tratado de Libre Comercio (TLC) la eliminación de muchas barreras arancelarias en ambos sentidos y, por sobre todo, el estímulo que ha dado este acuerdo a la integración centroamericana.
“El proceso de integración en el Istmo traerá muchos beneficios a todos los ciudadanos de los países, porque se eliminan barreras internamente, se facilitan los negocios y fluyen las inversiones”, agregó.
No obstante, Gwartney lamentó que el TLC imponga a los países centroamericanos estándares y regulaciones “costosísimas” en materia ambiental y laboral, lo que podría, eventualmente, llevar a la creación de más burocracia, y la merma en la eficiencia que los países de la región necesitan edificar.
En general, es profesor opina que el TLC, así como otros acuerdos comerciales en la región, proveerá de beneficios indirectos, que van más allá de los aumentos inmediatos en los niveles de crecimiento y bienestar, “ya que la apertura comercial encarece el precio de políticas que generan inestabilidad”, explicó.
Para Gwartney la apertura económica atrae empresarios y capital de otros países con inflación, altos niveles de impuestos y regulaciones. En ese sentido, el TLC no sólo aumentará la competitividad de los mercados sino también la competitividad entre las naciones, en beneficio de los pueblos.
Por Eduardo Smith
La alerta mundial y nacional desatada por el incremento en muchos productos, como granos, bienes de la canasta básica y servicios como el transporte o la electricidad pueden enfrentarse de una manera diferente a la usual intervención gubernamental, al valerse del libre comercio y del fomento a la empresarialidad.
Esa es la opinión del economista estadounidense James Gwartney, quien es profesor de economía de la Florida State University y coautor del índice “Libertad Económica Global”.
Gwartney fue invitado al país por la Universidad Francisco Marroquín (UFM), y en una entrevista con Prensa Libre expuso su opinión sobre lo que “no debe hacer” Guatemala para salir avante de una crisis económica global y el encarecimiento de las materias primas.
Porque es un hecho que las economías libres han crecido más rápido, y han alcanzado un mayor nivel de ingresos que las economías menos libres. Por ejemplo, a través de la liberalización comercial se ha comprobado que socios comerciales, tanto en países ricos como pobres, son capaces de lograr un mayor nivel de ingresos aprovechando las ventajas de la especialización y la producción a gran escala.
Efectivamente. Gran parte de la escasez y el encarecimiento de muchos productos en el mundo se debe a que el Estado ha intervenido en los procesos de mercado. Por ejemplo, se han puesto en marcha políticas de uso de granos para elaborar combustibles, lo que ha generado problemas en otros sectores de la economía mundial.
Así es, la crisis internacional de precios tiene soluciones de mercado, y la mejor es valerse del libre comercio, es decir, eliminar toda barrera arancelaria que impida a los ciudadanos hacerse de productos más baratos, no importa de dónde vengan. Pero, al mismo tiempo se debe fomentar la empresarialidad local, para que las compañías en el país puedan usar mejor sus insumos, ser más competitivas y eliminar cualquier obstáculo o gravamen que les impida ser más ágiles ante los retos globales.
Sería un error garrafal. En tiempos de crisis no se pueden hacer tonterías. Los precios tope generarían escasez, y los más dañados serían aquellos a los que el Gobierno pretendía ayudar: los pobres. Por su parte, los subsidios, al mantener artificialmente el precio bajo, aumentarán la demanda por el bien o servicio, y, con el tiempo, empujarán todavía más los precios hacia el alza.
Creo que la situación económica en EE. UU. no es tan grave como algunos la quieren hacer ver. En realidad la economía estadounidense ha tenido muchos años de estabilidad, y estos desajustes sin duda llaman la atención, pero estoy seguro que la recuperación vendrá más pronto de lo que esperábamos. Con estabilidad macroeconómica, apertura comercial y el fomento a la libre empresarialidad Guatemala reducirá ese impacto.
Debe ser lo más sencilla posible: reduciendo o unificando las tasas y simplificando al máximo los procedimientos. En ese sentido algunos países de Europa del este han llevado a cabo una revolución silenciosa, que le ha valido a sus gobiernos de muchísimos recursos, producto de la modernización tributaria.
Sin duda son más libres de lo que eran hace unos veinte años, pero corren el riesgo de estancarse si no siguen eliminando las injerencias del Estado, en funciones que puede hacer mejor el mercado.
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