A dos niñas españolas de 11 años, afectadas por el linfoma de Hodgkin (un cáncer del sistema linfático) se les extrajo tejido ovárico para congelarlo a 196 grados bajo cero y reimplantárselo cuando tengan la voluntad de ser madres, ya en la edad adulta, explicó la ginecóloga María Sánchez, del programa de preservación de la fertilidad en pacientes de cáncer del Hospital Doctor Peset de Valencia. La congelación de tejido ovárico permite conservar la fertilidad en pacientes que recibirán quimioterapia, la cual puede ocasionar esterilidad.
Sánchez dijo que las dos niñas pidieron esta extracción de la médula del tejido ovárico, la cual puede estar congelada entre 15 y 20 años, aunque aclaró que el reimplante (o autotrasplante) no se hará “ni antes de los 18 años ni antes que deseen ser madres, pues la duración del implante es de cuatro o cinco años”.
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